A eso de las 10:30 comenzamos el entrenamiento con un largo calentamiento que casi agota a los más pequeños y que hizo las delicias de los mayores. Después continuamos con Kihon básico haciendo incidencia en la base de las técnica y el físico. Sobre las 12:00 hicimos un descanso donde nos hidratamos y comimos fruta de la tierra que amablemente nos patrocinó como siempre Fruver Hnos. Murillo.
Terminamos la clase con la ya habitual ceremonia de té para los Senseis invitados y el agradecimieto oficial mediante un diploma conmemorativo, para este karateka tradicional de 68 años de edad y una forma física envidiable.
En fin fue una mañana de entrenamiento buen ambiente y hermanamiento que es el espíritu de la relación Monzón-Muret.
Desde aquí agradecer a pequeños y grandes que tuvieron a bien acudir y en especial Fernando Barcos y su alumno que vinieron desde Ontiñena para compartir la mañana con nosotros.
15:55 |
Category:
Artes marciales,
karate
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